Apagones se agravan en Nuevo León; saturación de la red eléctrica pone en riesgo el verano
Las fallas en el suministro eléctrico comienzan a convertirse en una de las principales preocupaciones para miles de familias en Nuevo León. Las altas temperaturas registradas durante las últimas semanas, sumadas al acelerado crecimiento urbano e industrial de la entidad, han expuesto las limitaciones de una red de distribución que especialistas consideran cada vez más saturada. El resultado ya es visible en distintos municipios del área metropolitana, donde los apagones se han vuelto más frecuentes y prolongados.
De acuerdo con expertos consultados por El Horizonte, la situación durante 2026 muestra un deterioro respecto al año anterior. Mientras que en 2025 los cortes de energía solían prolongarse entre uno y dos días, actualmente existen reportes de colonias que han permanecido hasta seis días sin servicio eléctrico, generando afectaciones en hogares, comercios y actividades productivas. La problemática se ha intensificado justo cuando las temperaturas alcanzan niveles históricos en la región.
Especialistas del sector energético señalan que el problema principal no está relacionado con la generación de electricidad, sino con la capacidad para transportarla y distribuirla eficientemente. Nuevo León produce suficiente energía e incluso aporta parte de ella al Sistema Eléctrico Nacional, pero la infraestructura encargada de llevarla a los usuarios finales enfrenta una presión cada vez mayor debido al incremento en el consumo y la demanda simultánea durante las olas de calor.
El presidente del Clúster Energético de Nuevo León, César Cadena, explicó que durante los días más intensos de calor, como ocurrió recientemente cuando el termómetro alcanzó los 46 grados centígrados, la demanda eléctrica llegó a utilizar cerca del 97 por ciento de la capacidad disponible de distribución. Cuando el margen de reserva se reduce a niveles mínimos, el sistema activa mecanismos de protección que provocan desconexiones para evitar daños mayores en la red.
Esta situación se vuelve especialmente preocupante porque los pronósticos meteorológicos indican que las temperaturas extremas continuarán durante gran parte del verano. El uso simultáneo de aires acondicionados, ventiladores, sistemas de refrigeración y equipos industriales incrementa considerablemente la carga sobre la infraestructura eléctrica, reduciendo la capacidad de respuesta ante cualquier falla o eventualidad.
A la presión generada por las altas temperaturas se suma el crecimiento constante de la entidad. Nuevos desarrollos habitacionales, torres de departamentos, parques industriales, centros comerciales y proyectos de infraestructura como la expansión del Metro representan miles de nuevos usuarios conectados a una red que, según especialistas, no ha crecido al mismo ritmo que la demanda. Esto genera una sobrecarga que incrementa el riesgo de interrupciones en el servicio.
Por su parte, el consultor energético Patricio Gamboa señaló que durante los últimos años no se han realizado inversiones suficientes para fortalecer la infraestructura de distribución eléctrica. Según explicó, gran parte de los problemas actuales son consecuencia directa de la falta de modernización y expansión de las redes que permiten transportar la energía hasta los consumidores finales. Esta situación limita la capacidad de respuesta ante escenarios de alta demanda como los que actualmente enfrenta la región.
Aunque Nuevo León es considerado uno de los estados con mayor capacidad de generación eléctrica del país, especialistas advierten que esto no garantiza estabilidad para los usuarios locales. Debido a que forma parte del Sistema Eléctrico Nacional, una parte importante de la energía producida en la entidad debe enviarse a otros estados como Coahuila y Tamaulipas, lo que reduce el margen disponible para atender incrementos extraordinarios de consumo dentro del propio territorio nuevoleonés.
Los datos más recientes del Centro Nacional de Control de Energía (CENACE) reflejan que la región noreste mantiene una fuerte presión entre la energía generada y la demanda requerida. Este comportamiento ha llevado a expertos a advertir que los apagones podrían continuar durante los próximos meses si no se realizan inversiones importantes en infraestructura de transmisión y distribución.
Mientras tanto, miles de familias permanecen atentas a la evolución del sistema eléctrico durante una temporada de calor que aún no alcanza su punto más crítico. Especialistas coinciden en que la solución de fondo requiere ampliar la capacidad de la red, fortalecer la infraestructura existente y anticipar el crecimiento urbano e industrial de una de las regiones con mayor dinamismo económico de México.

