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Bad Bunny rompe récords en el Super Bowl y marca un antes y después para la música latina

Bad Bunny rompe récords en el Super Bowl y marca un antes y después para la música latina
  • febrero 9, 2026

El Super Bowl volvió a convertirse en un escenario histórico, esta vez de la mano de Bad Bunny. El artista puertorriqueño no solo hizo historia al ser el primer latino en encabezar el show de medio tiempo, sino que además firmó la presentación más vista de todos los tiempos, consolidando su impacto cultural más allá de la música.

De acuerdo con cifras difundidas por NBC, el espectáculo alcanzó una audiencia de 135.4 millones de espectadores, superando el récord previo que ostentaba Kendrick Lamar desde 2025. El dato confirma que el alcance de Bad Bunny ya no se limita a los charts, sino que se instala en el corazón del entretenimiento global.

El show destacó por una narrativa visual profundamente latina. La escenografía recreó fragmentos de Puerto Rico y apeló a imágenes reconocibles para millones de personas: desde la vida de barrio hasta escenas cotidianas de las fiestas familiares, como los niños dormidos en las sillas, un guiño que conectó emocionalmente con la audiencia.

Uno de los momentos que más comentarios generó fue la boda mostrada durante la presentación. Lejos de ser una simple puesta en escena, el representante del cantante confirmó posteriormente que se trató de una ceremonia real, reforzando la intención del artista de llevar historias auténticas al escenario más visto del año.

En lo estético, Bad Bunny volvió a romper moldes al presentarse con un atuendo completamente blanco de Zara, demostrando que la moda accesible también puede ocupar espacios de alta visibilidad. El look se complementó con un reloj Royal Oak de Audemars Piguet en oro amarillo, un contraste que mezcló lujo y sencillez con naturalidad.

Con este espectáculo, Bad Bunny no solo superó cifras históricas, sino que consolidó un hito para la representación latina en eventos globales. Su presentación deja claro que la cultura, la identidad y la música en español ya no son un fenómeno emergente, sino una fuerza central en la industria del entretenimiento.