Cómo evitar incendios durante una carne asada: recomendaciones para proteger los bosques y áreas verdes de Nuevo León
Monterrey, Nuevo León.- Una carne asada forma parte de las reuniones más tradicionales entre las familias de Nuevo León, especialmente durante los fines de semana y los periodos vacacionales. Sin embargo, un descuido tan pequeño como dejar brasas encendidas, arrojar una colilla de cigarro o colocar un asador cerca de vegetación seca puede convertirse en el inicio de un incendio forestal o urbano con consecuencias graves para el medio ambiente, la fauna y las comunidades cercanas.
Las autoridades de Protección Civil y de Medio Ambiente recuerdan que la mayoría de los incendios forestales registrados en México son provocados por actividades humanas, muchas de ellas accidentales. Durante las temporadas de altas temperaturas y sequía, como las que suelen presentarse en Nuevo León, el riesgo aumenta considerablemente debido a la baja humedad, la presencia de pastizales secos y las ráfagas de viento, factores que favorecen que el fuego se propague en cuestión de minutos.
Uno de los principales llamados a la ciudadanía es utilizar los asadores únicamente en lugares seguros y acondicionados para ello. Se recomienda instalarlos sobre superficies firmes, lejos de árboles, maleza, hojas secas, tanques de gas, vehículos o cualquier material inflamable. Además, nunca deben dejarse sin supervisión mientras las brasas permanezcan encendidas y es importante contar con agua, arena o un extintor para actuar rápidamente en caso de una emergencia.
Al terminar la reunión, las brasas deben apagarse completamente antes de ser desechadas. Mojarlas con abundante agua, remover el carbón hasta asegurarse de que ya no exista calor y esperar a que las cenizas estén totalmente frías son medidas que pueden evitar que el fuego se reactive horas después. También se recomienda no tirar carbón caliente en botes de basura, lotes baldíos o áreas naturales, ya que el viento puede transportar pequeñas brasas y provocar nuevos incendios.
Las autoridades también exhortan a evitar otras conductas que representan un riesgo importante, como quemar basura, encender fogatas fuera de sitios autorizados, arrojar colillas de cigarro por la ventana del automóvil o dejar botellas y objetos de vidrio en zonas con vegetación. Aunque muchas personas desconocen el peligro, estos materiales pueden contribuir al inicio de un incendio cuando las condiciones climáticas son extremas.
En caso de detectar humo o fuego en un cerro, parque o área natural, la recomendación es no intentar combatir el incendio si ya salió de control. Lo más importante es alejarse del lugar, reportar inmediatamente la emergencia al 911 o a Protección Civil e indicar la ubicación lo más precisa posible para facilitar la llegada de los cuerpos de auxilio. Asimismo, se pide a la población no obstaculizar el paso de las unidades de emergencia ni acercarse por curiosidad.
La prevención continúa siendo la herramienta más efectiva para proteger los bosques, montañas y áreas verdes de Nuevo León. Adoptar medidas sencillas durante una carne asada o cualquier actividad al aire libre puede marcar la diferencia entre disfrutar un fin de semana en familia o provocar un incendio que afecte cientos de hectáreas y ponga en riesgo la vida de brigadistas, habitantes y especies silvestres. Cuidar el fuego también significa cuidar el patrimonio natural del estado para las futuras generaciones.

