Lo Nuevo

El pequeño felino de Bolivia que resultó ser una nueva especie

El pequeño felino de Bolivia que resultó ser una nueva especie
  • septiembre 21, 2026

Durante años, un pequeño gato silvestre que vivía en un santuario de Bolivia fue considerado parte de una especie ya conocida. Su tamaño y algunas características físicas, sin embargo, despertaron dudas entre los investigadores. Ahora, un análisis genético confirmó que se trata de una especie distinta: Leopardus tilcayo, un nuevo felino de los bosques de los Yungas.

El hallazgo fue publicado el 17 de septiembre de 2026 en la revista científica Current Biology y representa la primera descripción formal de una nueva especie de felino viviente en más de un siglo. El estudio fue realizado por un equipo internacional integrado, entre otros investigadores, por la bióloga boliviana Paola Nogales-Ascarrunz, el científico brasileño Eduardo Eizirik y el investigador belga Jonas Lescroart.

🔬 Un tamaño que llamó la atención

El tilcayo es un felino particularmente pequeño. Alcanza alrededor de 46 centímetros de longitud y pesa cerca de 1.4 kilogramos, por lo que incluso puede ser más ligero que muchos gatos domésticos. Su cuerpo está cubierto por un pelaje con manchas, mientras que sus orejas redondeadas y su cola larga forman parte de las características que ayudaron a distinguirlo de otros integrantes del grupo de los gatos tigre.

Precisamente su tamaño fue una de las primeras señales que llevaron a Nogales-Ascarrunz a cuestionar la identificación del animal. El ejemplar que despertó el interés de los científicos vive en el santuario de vida silvestre Senda Verde, en los Yungas de La Paz, donde fue bautizado como “Tigrino” porque inicialmente se creyó que pertenecía a Leopardus tigrinus, conocido como gato tigre u oncilla.

La historia de Tigrino comenzó cuando fue encontrado en los bosques de los Yungas y llevado a una vivienda por una familia que pensó que se trataba de un gato doméstico. Sin embargo, su comportamiento hizo evidente que era un animal silvestre, por lo que terminó en el santuario. Cuando los especialistas comenzaron a estudiarlo, sus características no encajaban completamente con las de las especies conocidas.

🧬 El ADN reveló la diferencia

Para resolver el misterio, los investigadores recurrieron a la genética. El equipo comparó 38 genomas de felinos del género Leopardus provenientes de diferentes regiones de Sudamérica, utilizando tanto muestras recientes como material conservado en museos cuando no había ADN fresco disponible.

Los resultados mostraron que el linaje del tilcayo es genéticamente diferente al de los otros gatos tigre analizados y que se separó de sus parientes hace aproximadamente 1.4 millones de años. Esa historia evolutiva independiente permitió establecer que no se trataba simplemente de una población diferente de una especie conocida, sino de una especie que hasta ahora no había sido reconocida formalmente por la ciencia.

El análisis también modificó la visión que los científicos tenían sobre el grupo de los gatos tigre. La investigación identificó cinco especies distintas dentro de este complejo de felinos y, además, describió una nueva subespecie en las Yungas peruanas, denominada Leopardus tigrinus antisuyo.

🌿 Todavía hay mucho por descubrir

Aunque el tilcayo ya cuenta con una identidad científica, los investigadores todavía saben muy poco sobre su vida en libertad. Su presencia ha sido documentada en los Yungas bolivianos, pero su distribución completa aún no está determinada y tampoco existe una estimación clara de cuántos individuos viven en estado silvestre.

Los especialistas buscan conocer aspectos básicos de su comportamiento, como su alimentación, sus horarios de actividad, el territorio que utiliza y la manera en que interactúa con otras especies. Obtener esta información será fundamental para determinar qué tan vulnerable es y qué medidas podrían ser necesarias para protegerlo.

El descubrimiento también pone la atención sobre el estado de conservación de los Yungas, un ecosistema de bosques nubosos sometido a presiones como la deforestación, la expansión agrícola, los incendios y la minería. La propia investigación destaca la necesidad de conocer mejor la distribución de la especie para poder evaluar sus necesidades de conservación.

Para los científicos, el caso del tilcayo es también un recordatorio de que todavía existen especies que pueden pasar desapercibidas incluso en regiones que han sido estudiadas durante décadas. Un felino que durante años fue confundido con otro terminó revelando, gracias al análisis de su ADN, una historia evolutiva que se remonta a millones de años.

El Leopardus tilcayo no apareció de repente en los bosques bolivianos: ya formaba parte de ese ecosistema desde mucho antes de que la ciencia pudiera reconocerlo. Ahora, el reto consiste en descubrir cuántos existen, dónde viven y cómo proteger los bosques que constituyen su hogar.