¿Tronarse los dedos causa artritis? La ciencia tiene la respuesta
Durante años, tronarse los dedos ha estado acompañado de una advertencia que muchos escucharon desde pequeños: hacerlo con frecuencia podría terminar provocando artritis. Sin embargo, aunque el sonido puede resultar molesto para algunas personas, la evidencia científica disponible apunta a una conclusión muy diferente.
El característico chasquido de los nudillos no significa que los huesos se estén desgastando ni que las articulaciones estén sufriendo un daño cada vez que se produce. De acuerdo con especialistas de la Universidad de Harvard, el sonido está relacionado con los cambios de presión que ocurren dentro de la articulación cuando se separan los huesos que la conforman.
🔬 ¿Qué ocurre cuando te truenas los nudillos?
Las articulaciones de los dedos contienen líquido sinovial, una sustancia que funciona como lubricante y facilita el movimiento. Cuando una persona estira o separa los dedos para producir el chasquido, aumenta el espacio dentro de la articulación y se generan cambios en las condiciones del líquido.
Esos cambios están relacionados con la formación y el colapso de cavidades de gas dentro del líquido sinovial, fenómeno que produce el sonido característico. Por esta misma razón, normalmente no es posible hacer que el mismo nudillo vuelva a sonar inmediatamente: se necesita un periodo de tiempo para que la articulación pueda volver a generar las condiciones necesarias.
🦴 Entonces, ¿puede causar artritis?
La evidencia disponible no respalda la idea de que tronarse los dedos provoque artritis. Uno de los ejemplos más conocidos corresponde a un médico de California que decidió experimentar consigo mismo y, durante décadas, se tronó regularmente los nudillos de una sola mano. Al comparar posteriormente ambas manos mediante radiografías, no encontró una diferencia significativa que demostrara un mayor daño en la mano que había sometido al hábito.
Los resultados también coinciden con un estudio publicado en 1990, en el que fueron evaluados 300 pacientes de 45 años o más para analizar la relación entre el hábito de tronarse los nudillos y la presencia de artritis o alteraciones en la función de las manos. De los participantes, 74 acostumbraban crujirse los dedos y 226 no lo hacían.
Los investigadores no encontraron una mayor prevalencia de artritis en las manos entre quienes tenían este hábito. Sin embargo, sí observaron que las personas que se tronaban los dedos presentaban con mayor frecuencia hinchazón en las manos y una menor fuerza de agarre, aunque estos hallazgos no demostraron que el chasquido fuera la causa directa de esas condiciones.
⚠️ Lo que sí debes evitar
Aunque tronarse los dedos no se considera una causa de artritis, eso no significa que hacerlo con demasiada fuerza sea recomendable. Forzar una articulación puede provocar dolor y, en casos extremos, ocasionar una lesión en un ligamento o incluso una dislocación.
También es importante prestar atención cuando el chasquido aparece acompañado de dolor, inflamación, rigidez o pérdida de movilidad. En esos casos, el ruido podría estar relacionado con otro problema articular y conviene consultar a un profesional de la salud.
En resumen, si tienes la costumbre de tronarte los nudillos, no hay evidencia sólida que indique que por hacerlo vayas a desarrollar artritis. El sonido tiene una explicación relacionada con el funcionamiento normal de las articulaciones, aunque siempre es mejor evitar movimientos bruscos o aplicar una fuerza excesiva para conseguirlo.
