Una salida a Chipinque
Un día en Chipinque es la forma perfecta de desconectar del caos de la ciudad y disfrutar de la naturaleza.
Al llegar, el ambiente cambia por completo. En lugar de ruido, se escucha la naturaleza. Los senderos son variados, desde los más tranquilos que atraviesan el bosque hasta los que requieren un esfuerzo mayor y nos hacen preguntarnos por qué quisimos venir.
La subida al mirador de “La M” es una parada obligatoria. Justo cuando empiezas a sentir que las piernas no aguantan más, llegas y vale la pena, porque ves la vista panorámica de la ciudad que es impresionante, con Monterrey a lo lejos y el Cerro de la Silla destacando en el horizonte.
El descanso en las áreas de picnic es también una buena idea para la salida y para poder recuperar fuerzas.
Al final del día, la bajada está más tranquila, sientes una satisfacción de haber completado la caminata. El cansancio en las piernas es normal pero es una muestra de lo que eres capaz, la mente regresa despejada, y te preguntas a ver cuando vuelves a ir.
